Viaje a Portugal

Día 5 Boca do Inferno, Cabo da Roca, Óbidos (246 Km.)

(a 19 km.) Boca do Inferno: Nuestra primera visita del día es la Boca del infierno, ubicada en unos acantilados junto al mar a las afueras de Cascais. Se trata de un arco de piedra caliza erosionado por la fuerza de las olas. Posiblemente este lugar antiguamente fué una cueva, pero el desmoronamiento de la capas superiores formaron la actual cavidad a cielo abierto. Es especialmente impresionante, en los días de fuerte oleaje, ver como las olas rugen al entrar en la cavidad, produciendo abundante espuma.

Cascais - Boca do Inferno

Cascais - Boca do Inferno

(a 7 km.) Praia do Gincho: Esta playa, que tiene una costa de aproximadamente 800 metros, tiene condiciones ideales para el surf y es popular para practicar surf, windsurf y kitesurf. Esta playa fue famosa por aparecer en secuencias de la película de James Bond 007 al Servicio Secreto de Su Majestad. Nos dimos un baño, pero no fue muy placentero porque el hecho de que las olas y el viento hacen que no sea adecuado como playa para nadar y tomar el sol, especialmente para las personas con niños pequeños.

Praia do Gincho

Praia do Gincho

(a 11 km.) Cabo da Roca: El cabo da Roca es el cabo situado en el punto más occidental del Portugal continental y, por tanto, de la península ibérica, de Europa continental y de Eurasia. Sus coordenadas (38°47′N 9°30′W) están inscritas en una placa de piedra del monumento del lugar. El acantilado emerge del océano Atlántico a aproximadamente 140 metros sobre el nivel del mar. Encima del acantilado hay un faro, una tienda para turistas y un restaurante.

Cabo da Roca

Cabo da Roca

La costa occidental es una mezcla de playas de arena y promontorios de acantilados rocosos: alrededor de Cabo da Roca, los acantilados tienen más de 100 metros de altura y se cortan en rocas cristalinas, compuestas de unidades sedimentarias fuertemente plegadas y con fallas. Estas formas son perturbadas por diques y pequeñas playas.

(a 29 km.) Rio de Mouro: Al mediodía vamos a descansar y relajarnos en la piscina de nuestro alojamiento, la Quinta de Paioes, donde fuimos exquisitamente atendidos por su anfitrión Angelo y disfrutamos de unos excelentes desayunos.

Óbidos - Acueducto

Óbidos - Acueducto

(a 90 km.) Óbidos: Después del descanso vamos a última hora de la tarde con el objetivo de evitar la enorme cantidad de turistas que recorren las principales calles de esta ciudad. El primer monumento a destacar lo encontramos junto al aparcamiento. Se trata del acueducto de Öbidos, también conocido como acueducto de Usseira. Fue mandado construir por Catalina de Austria en torno a 1570 y está construido en mampostería de piedra y tiene una extensión de 3 km. Entramos al casco antiguo a través de la Porta da Vila, una puerta medieval que atraviesa la muralla y que destaca por la capilla y los azulejos azules del siglo XVIII de su lado interior.

Óbidos

Óbidos

La calle principal de la ciudad es la Rua Direita, que nos lleva desde la Porta da Vila, en la parte baja, hasta el castillo ubicado en la parte alta de esta ciudad amurallada. A medida que vamos ascendiendo por esta calle llena de tiendas de souvenirs y locales donde degustar la ginja, un licor de guindas local que se sirve en una taza de chocolate, pasamos junto a la Igreja de Santa Maria y la Igreja de São Tiago. Entramos en el recinto del castillo, un buen ejemplo de fortificación medieval portuguesa, erigido en el siglo XII sobre un pequeño monte. Fruto de diversas intervenciones arquitectónicas a lo largo de los siglos, se integra en el conjunto de la villa, la cual preserva sus características medievales de manera casi intacta.

Óbidos - Castillo

Óbidos - Castillo

El castillo, de planta rectangular irregular, mezcla elementos de los estilos románico, gótico, manuelino y barroco, distribuidos por dos zonas principales: la del castelejo (actual Pousada Del Castillo) y el barrio intramuros. El perímetro de las murallas, reforzadas por torres de planta cuadrada y cilíndrica, alcanza 1.565 metros. A la puesta de sol regresamos por la calle Josefa de Óbidos. Casi todos los restaurantes estaban llenos. Finalmente cenamos en el restaurante Lounge, el cual no recomendamos, debido a que pensaban más en el dinero que en el cliente.

(a 90 km.) Rio de Mouro: Regresamos de nuevo a nuestro alojamiento.