Viaje a Portugal

Día 7 Algarve (Marinha, Benagil, Cabo San Vicente) (175 Km.)

(a 8 km.) Praia de Marinha: Vamos a la playa de Benagil para alquilar unas canoas que nos permitan ir hasta la cueva de Benagil. Esta atracción es tan popular que están todas las canoas ocupadas y las reservamos para dos horas más tarde, tiempo que aprovechamos para visitar la vecina Praia de Marinha. Perteneciente al municipio de Lagoa, es una de las playas más emblemáticas y famosas de Portugal, considerada por la Guía Michelín como una de las 10 playas más bonitas en Europa y una de las 100 playas más bonitas en el mundo. Esta playa no es sólo famosa por sus acantilados, sino también por la calidad del agua. La playa de la Marina a menudo ha sido utilizada por agencias publicitarias internacionales.

Praia de Marinha

Praia de Marinha

Accediendo desde la zona de aparcamiento, encontramos a la derecha una serie de miradores que ofrecen espectaculares vistas sobre las formaciones rocosas de esta playa, así como de algunas cuevas y el arco natural. A la izquierda encontramos unas largas escaleras que nos llevan hasta la playa. Bajamos por ellas y nos bañamos por primera vez en el agua del Algarve.

(a 3 km.) Praia de Benagil: Regresamos a la playa de Benagil, El principal atractivo de este lugar es visitar la Cueva de Benagil, que está apenas a 60 metros de la playa. A ella únicamente se puede acceder por mar. Para ir hasta ella tenemos tres opciones: nadando, alquilando un kayak o en una de las excursiones en barco que podemos contratar en la misma playa. Nosotros optamos por la segunda opción.

Cueva de Benagil

Cueva de Benagil

En verano es un poco caótico, pues para entrar en la cueva tienes que sortear a la cantidad de personas que entran o salen de ella nadando, en kayak o en barco. Dentro de la cueva existe una pequeña playa. La cueva, también llamada Algar de Benagil o La catedral, ha sido formada por la erosión de las olas sobre las rocas de los acantilados. Además de los dos arcos naturales que permiten acceder al interior de la cueva, destaca el orificio situado en el techo, a través del cual entran los rayos del sol en las horas centrales del día.

Tras las actividades de la mañana, vamos a comer a nuestro alojamiento en Armação de Pêra.

Cabo San Vicente

Cabo San Vicente

(a 77 km.) Cabo San Vicente: Se trata de un accidente geográfico situado en el extremo sudoeste de Portugal. Lo más destacable de este lugar es el faro que se encuentra ubicado en la punta del acantilado. Desde este punto hacia el norte se extiende un tramo de costa denominado Costa Vicentina, mientras que hacia el este se encuentran las famosas playas del Algarve. Hacemos unas fotos desde el acantilado ubicado a la izquierda de la carretera, punto desde el cual se ve perfectamente el edificio del faro construido al borde del acantilado.

Fortaleza de Sagres

Fortaleza de Sagres

(a 7 km.) Fortaleza de Sagres: En el camino de regreso a Sagres, pasamos junto a las playas de Tonel y Beliche. En esta última podemos contemplar los restos del fuerte de Beliche. La fortaleza de Sagres está rodeada por una muralla de trazado poligonal abaluartado con mediobaluartes de 1793 ubicados en los extremos. En el centro de la muralla se abre el Portón Monumental de la plaza, de estilo neoclásico, coronado por un escudo de armas en el frontón. En el terraplén interior, se encuentran seis baterías orientadas hacia el mar y garitas. Destaca la Rosa-dos-Ventos, una amplia estructura que se cree se remonta al siglo XVI. Representa una estrella con 32 rayos, simbolizando los rumbos ("os rumbos"), inscrita en un círculo, trazada en el suelo por cantos irregulares y que algunos autores creen tratarse del gnomon de un reloj de sol.

Ponta da Piedade

Ponta da Piedade

(a 33 km.) Ponta da Piedade: Acabamos esta espectacular jornada en la ciudad de Lagos para visitar esta atracción turística. Tras aparcar el coche junto al faro de 1913 ubicado en este lugar, descendemos por unas escaleras que nos llevan hasta un pequeño embarcadero. Ponta da Piedade es un grupo de formaciones rocosas. Formadas por rocas de color amarillo-dorado que parecen acantilados de hasta 20 metros de altura, son una de las atracciones turísticas más famosas de Portugal. Desde el embarcadero, desde el que parten excursiones en barco para visitar varias de las grutas ubicadas en la zona, vemos un par de arcos de piedra naturales producto de la erosión.

Ponta da Piedade

Ponta da Piedade

(a 47 km.) Armação de Pêra: Regresamos a nuestro alojamiento.